A mí

Por Sebastián Velasco Rallo, arte Gabriela García Landa

Una ciudad o páramo,
llanura que me rodea
con el silencioso aliento del aire.
Voz que grita cualquier nombre,
siluetas que son de quien las observa,
sombras que son solo mías.

Entre estos causes me paseo,
cómo quien se pierde en el eco
de un edificio abandonado,
buscando nada sino el cielo
cuando de pronto, en el suelo,
encuentro a unos brazos que se cohíben y me tienen miedo.

Esta cría entre mis dedos,
que amo olvidando los espectros
que me observan con curiosidad o ternura,
acaso como se observa a la lluvia.

El bulto se vuelve cristales,
se duerme en mi propio calor inerte,
un silueta que acaso es el seno
de una noche que escucho en un eco
que ha sido danza de lunares.

Filigranas que se despegan y se aprehenden como materia negra,
cómo un coro de deseo y cristales preciosos,
que me hacen querer ser cuerpo,
solamente entrega,
Lluvia,
Deseos,
Ecos,
Muerte.

Es en la marea y el silencio
que la arena que gritó la pérdida de mi hijo
se va desvaneciendo con indiferencia,
me olvida con imágenes y mosaicos que devanean,
en un vacío que es ahora nuestro:
tuyo y de nuestra memoria.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.