Como cadenas

El Chevy daba todo de sí, Jonathan ahora tenía la camisa llena de sangre, y la luz persecutora se acercaba cada vez más.
-Mi amor, no me vayas a dejar. No ahora. No así…
Jonathan comenzó a balbucear algo. Esto llenó los ojos de Paola de lágrimas, pero no se podía permitir llorar en este momento, si no lograba llegar a la caseta de federales a la entrada de Texcoco, era posible que no vivieran para el siguiente día.

Monstruosidades

Recuerdo las noches de brujas de mi infancia. Mi hermano siempre se disfrazaba de diablo y el resto del año le rezaba a las imágenes de santos que coleccionaba como calcomanías. Carlitos tenía un disfraz de calavera. Cada Halloween se paseaba orgulloso por los pasillos aterrando a los niños del grado menor, pero en la intimidad de su casa lloraba cuando sus hermanos y primos exclamábamos con tono fantasmal, ahí vieeene la calaaaca, al unísono.

Marzo 3

-Mamá se mató- como si tuvieran que repetirme la frase un millón de veces antes de caer sin fuerzas en el sillón, como si hubiera alguna pequeña posibilidad más de pasado o de futuro que no estuviera relacionada con una cuerda tensa, péndulo abyecto, incapaz de cualquier tipo de radiestesia u otras adivinaciones más allá de la estúpida y evidente -mamá se mató-.

Possibilité

Todos hablaban de él. Llevaba siglos siendo una leyenda y algunas de las personas más exitosas y felices de la historia atribuían sus méritos –en gran medida– a la claridad que les había otorgado su encuentro con Lilith, el gran manzano. Los viejos relataban que solo dar una mordida a uno de sus frutos era suficiente para saber qué era lo que uno realmente quería en la vida y el camino para conseguirlo. Los jóvenes, escépticos, se negaban a creer en la existencia de la magia del manzano, pero durante la noche eran invadidos por sus sueños y se lo topaban dormidos. Los niños frecuentemente organizaban excursiones para encontrarlo saliendo del colegio y regresaban a sus casas por la noche, vencidos y sin éxito pero con mil y una anécdotas de sus aventuras por el bosque.